El objetivo del Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja (SOFIA, por sus siglas en inglés), es observar objetos celestes que solo pueden verse desde latitudes del hemisferio sur y esta es la primera vez que se encuentra en Sudamérica. Se trata de un telescopio reflector de 2,5 metros de diámetro que viaja acoplado al fuselaje de un avión Boeing 747.

Hasta el Aeropuerto Internacional de Santiago llegó este miércoles el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Flavio Salazar, para reunirse con el equipo de científicos que lideran la misión SOFIA de la NASA.

El objetivo del Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja (SOFIA, por sus siglas en inglés), es observar objetos celestes que solo pueden verse desde latitudes del hemisferio sur y esta es la primera vez que se encuentra en Sudamérica. Se trata de un telescopio reflector de 2,5 metros de diámetro que viaja acoplado al fuselaje de un avión Boeing 747.

“Chile posee ventajas comparativas: es un laboratorio natural que cuenta con los cielos más transparentes y con mejores posibilidades de visualización especial. Por eso muchos de los telescopios a nivel mundial se han instalado en el país, lo que ha generado una gran capacidad y desarrollo de la astronomía nacional”, destacó el ministro de Salazar.

Respecto del despliegue de esta misión que completará ocho vuelos científicos para observar principalmente las dos galaxias más cercanas a la Vía Láctea (la Gran Nube y la Pequeña Nube de Magallanes), el titular de MinCiencia dijo que se trata de una muy buena noticia no solo para Chile sino a nivel mundial. “Investigaciones como estas permiten que podamos conocer mejor nuestros cielos, el espacio y desde allí se pueden generar conocimientos que vayan en beneficio de toda la humanidad, incluyendo nuestro país. 

La aeronave, operada por la NASA y la Agencia Espacial Alemana (DLR), alcanza una altitud de hasta 14 mil metros, es decir, viaja por sobre el 99% de la atmósfera terrestre que bloquea los rayos infrarrojos, lo que le permite a los astrónomos apreciar el sistema solar de formas que no son posible con otros telescopios convencionales. 

En la reunión en la que el ministro Salazar conoció el trabajo que realizan los científicos, estuvieron presentes el Dr. Edmond Harmon, jefe de la Misión SOFIA; Richard Glenn, jefe de misión de la Embajada de EE.UU. en Chile y la astrónoma de la Universidad de Chile, Mónica Rubio, entre otros.

En los próximos días, el Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja dejará el país pero con posibilidad de un retorno para continuar profundizando la observación astronómica en los próximos meses.

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